Seguramente recordara usted a
Marilyn Cote, quien enfrenta un proceso judicial por hacerse pasar como psiquiatra en Puebla durante varios años sin contar con estudios ni cédula profesional en la materia y quién actualmente busca obtener su liberación a través de una suspensión condicional del proceso.
La petición, presentada por su defensa legal, ha generado inquietud entre las personas que la denunciaron, quienes temen que, de conseguir salir de prisión preventiva, pueda evadir la acción de la justicia.
De acuerdo con los testimonios de los afectados, la acusada, originaria de Tlaxcala, solicitó una audiencia programada para este 26 de mayo a las 14:00 horas, mediante videoconferencia, con el objetivo de que un juez suspenda temporalmente el proceso a cambio de ofrecer una supuesta reparación del daño.
Las víctimas recordaron que Marilyn N. estudió Derecho, cuenta con una maestría en Criminalística y un doctorado en Psicología, pero nunca obtuvo formación en Psiquiatría, pese a que presuntamente atendió pacientes como especialista en salud mental durante años.
El caso cobró relevancia en 2024, cuando surgieron denuncias de pacientes que aseguraban que la mujer recetaba fármacos psiquiátricos sin estar legalmente autorizada. Las acusaciones se viralizaron en redes sociales, generando indignación pública. Posteriormente, autoridades sanitarias clausuraron definitivamente su consultorio en Torres Médicas II, sobre el Anillo Periférico, en San Andrés Cholula. Más tarde, fue detenida, vinculada a proceso y enviada a prisión preventiva.
Ahora, las víctimas expresaron su temor de que el caso tome un giro inesperado si el juez concede la suspensión. Una de ellas reveló que la acusada ofreció menos de 10 mil pesos como reparación del daño, una cantidad que calificaron de ofensiva e insuficiente. Además, dudaron de su capacidad real para responder económicamente ante todos los afectados.
Los denunciantes también señalaron que Marilyn Cote representa un posible riesgo social, pues presuntamente sigue realizando actividades como guía espiritual dentro del penal de Ciudad Serdán. Asimismo, alertaron que la imputada ha comenzado a argumentar problemas de salud, lo que consideran una posible estrategia para obtener beneficios judiciales o un cambio de medidas cautelares.
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