La Fiscalía General del Estado de Puebla informó que María Fernanda N., de 24 años, murió por asfixia por sofocación, asociada a una hemorragia subaracnoidea provocada por traumatismo craneoencefálico. Es decir corroboró que se trata de feminicidio. La joven fue localizada sin vida durante las primeras horas del 4 de octubre en un inmueble del barrio de San Juan Aquiahuac, en San Andrés Cholula.
La institución señaló que continúa con las investigaciones para esclarecer las circunstancias del fallecimiento y establecer si otras personas tuvieron participación. Las diligencias relacionadas con la muerte se llevan a cabo conforme al protocolo actualizado para investigar el delito de feminicidio en Puebla. La información disponible no indica que la Fiscalía haya confirmado oficialmente esa clasificación.
Tras el hallazgo, personal ministerial y pericial procesó el inmueble y solicitó la revisión de cámaras de videovigilancia instaladas en la zona. También se practicó la necropsia de ley, cuyo dictamen estableció la causa de muerte. La autoridad mantiene entrevistas, inspecciones y diversos estudios periciales, incluidos análisis en materia de criminología.
En una carpeta relacionada con el caso fue detenido Bryan Alexandro N., de 26 años. Según los datos recabados por la Fiscalía, alrededor de las 08:00 horas del mismo 4 de octubre, el hombre llegó al perímetro donde policías municipales mantenían resguardad
El individuo habría pedido entrar al inmueble. Cuando los agentes le indicaron que debía retirarse, presuntamente ofreció cinco mil pesos para que le permitieran el acceso. Ante la negativa, habría reaccionado de manera agresiva e intentado agredir físicamente a los policías.
Los elementos lo detuvieron y lo pusieron a disposición de la autoridad ministerial por hechos que podrían constituir resistencia de particulares y cohecho. La Fiscalía no informó que esa detención corresponda a una acusación por la muerte de María Fernanda.
La investigación continúa abierta. La FGE indicó que agotará las líneas necesarias para precisar cómo ocurrió el fallecimiento y determinar, con sustento científico y jurídico, las responsabilidades que correspondan.
Entre las diligencias pendientes se encuentran entrevistas, inspecciones y dictámenes periciales. La autoridad tampoco detalló públicamente los resultados de la revisión de cámaras ni el avance de los estudios criminológicos.
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