Una serie de violentas explosiones registradas la mañana de este jueves en el municipio de Tepeaca, Puebla, encendieron las alarmas de emergencia y provocaron una movilización masiva de cuerpos de seguridad y rescate, tras el estallido de varios contenedores y pipas de gas LP al interior de un inmueble presuntamente utilizado para el almacenamiento ilegal de combustibles. La magnitud del siniestro fue tal que el gobernador del estado, Alejandro Armenta, acudió al lugar para supervisar personalmente las labores de los cuerpos de emergencia y el despliegue operativo.
En el sitio, el mandatario estatal informó que el saldo preliminar era de tres personas lesionadas, aunque no ofreció mayores detalles sobre su estado de salud. Por su parte, el coordinador general de Protección Civil del Estado de Puebla, coronel de Infantería Bernabé López Santos, encabezó las acciones de atención y control del riesgo, e indicó que durante la intervención también fue localizada otra bodega donde presuntamente se resguardaban de manera clandestina más pipas de gas, lo que amplió la dimensión del operativo. De acuerdo con los reportes oficiales, el siniestro inició alrededor de las 10:00 horas, cuando se registró una fuga que derivó en la explosión inicial de al menos cuatro contenedores y una pipa de gas, generando una reacción en cadena que provocó varias detonaciones subsecuentes.

El inmueble, que no contaba con registros formales de operación, habría funcionado desde hace años como un punto de almacenamiento clandestino de hidrocarburos, donde se resguardaban pipas de gas LP y posiblemente otros combustibles como gasolina y diésel, bajo condiciones totalmente irregulares y sin medidas de seguridad.
Autoridades federales y estatales mantienen abierta una investigación. Vecinos de la zona informaron que se trataba de un sitio donde se comercializaba y resguardaba combustible de manera ilegal. Es decir que se trata de un lugar operado por una banda criminal de huachicoleros.
En el sitio del siniestro también fueron localizadas otras unidades de transporte de gas, las cuales habrían sido aseguradas por las autoridades debido a que presentaban irregularidades en sus medios de identificación y a que contenían grandes volúmenes de gas LP, lo que elevaba el riesgo en la zona.
La magnitud de las explosiones generó una columna de humo visible desde varios kilómetros a la redonda, provocando pánico entre los habitantes de comunidades cercanas. Las ondas expansivas causaron daños materiales en viviendas cercanas, incluyendo ruptura de cristales y desprendimiento de láminas.
Como medida preventiva, se llevó a cabo la evacuación de alrededor de dos mil personas, entre ellas estudiantes y personal del Centro Escolar Miguel Negrete Novoa ubicado a pocos metros del punto de la explosión, quienes abandonaron el lugar ante el riesgo de nuevas detonaciones.
Aunque inicialmente no se reportaron víctimas, versiones posteriores indicaron la posible existencia de personas lesionadas, sin que hasta el cierre de esta edición se hubiera confirmado su identidad ni la gravedad de las lesiones. Las autoridades continuaban con la inspección del área, una vez controlado el incendio, para descartar la presencia de víctimas mortales entre los restos calcinados.
El siniestro mantuvo en alerta a los cuerpos de emergencia durante varias horas, mientras se realizaban labores de enfriamiento y control del fuego. La zona quedó completamente acordonada para permitir las investigaciones correspondientes.
Vecinos de la zona señalaron que en la comunidad existen otros puntos similares donde presuntamente se almacenan y comercializan combustibles de forma ilegal, lo que ha generado temor constante entre la población, que asegura no denunciar por miedo a represalias de grupos dedicados a estas actividades ilícitas.
El propio gobernador del estado informó que se mantiene el seguimiento del caso y que las investigaciones serán reforzadas con apoyo de instancias federales, destacando que hasta el momento se han reportado únicamente personas lesionadas, aunque la verificación final en el sitio será determinante para descartar pérdidas humanas.
Las autoridades mantienen abierta la carpeta de investigación correspondiente mientras continúan los trabajos periciales en la zona siniestrada, considerada ahora como un punto crítico dentro del mapa de riesgo por manejo ilegal de hidrocarburos en Puebla.
COMENTARIOS