Un elemento de la Policía Estatal perdió la vida la madrugada de este martes, luego de que la patrulla que conducía se impactara contra un pilar de concreto y posteriormente se incendiara sobre la autopista México-Puebla, a la altura del kilómetro 120+990, en territorio de San Jerónimo Caleras, con dirección a Veracruz.
El uniformado fue identificado como Valentín Gerardo Martínez, de aproximadamente 36 años de edad, quien formaba parte de grupos especiales de la Policía Estatal Preventiva.
De acuerdo con los primeros reportes, el siniestro ocurrió alrededor de la 00:30 horas, cuando la unidad oficial, una camioneta tipo pickup modelo reciente, circulaba a alta velocidad sobre los carriles centrales con dirección a Veracruz.
Testigos señalaron que minutos antes del percance, la patrulla rebasó a otras unidades; sin embargo, metros adelante se observó cómo el vehículo se impactó de manera frontal contra uno de los pilares de concreto que sostienen el segundo piso de la autopista.
Tras el brutal impacto, la unidad giró sobre su propio eje y comenzó a incendiarse de manera casi inmediata, lo que provocó una fuerte explosión que alertó a automovilistas y corporaciones que transitaban por la zona. En videos compartidos a este diario se podían escuchar las balas explotando por efectos del calor del incendio.
Elementos de proximidad vial que arribaron como primeros respondientes indicaron que, debido a la intensidad de las llamas, no fue posible acercarse para auxiliar al ocupante. Incluso, refirieron haber escuchado gritos provenientes del interior de la patrulla instantes después del choque.
Minutos más tarde arribaron cuerpos de emergencia, entre ellos bomberos y personal de protección civil, quienes sofocaron el incendio; sin embargo, el policía ya no contaba con signos vitales. El cadáver quedó completamente calcinado.
Las diligencias correspondientes quedaron a cargo de autoridades ministeriales, quienes realizaron el levantamiento del cuerpo y la recolección de indicios en el lugar.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el accidente pudo derivarse del exceso de velocidad, aunado a las condiciones del pavimento mojado por la lluvia y la poca visibilidad. No se descarta que el conductor pudiera haberse quedado dormido al volante.
El percance generó una fuerte movilización de corporaciones de los tres niveles de gobierno y afectaciones a la circulación en la zona durante varias horas.
Este hecho vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan los cuerpos de seguridad en el cumplimiento de su deber, incluso durante labores de patrullaje preventivo.
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