Esta nueva oferta económica, establecida en el acuerdo 165/2025, asciende a 350 mil pesos para quien entregue datos veraces y útiles que faciliten su captura. Se trata de la tercera ocasión en que el gobierno estatal recurre a este mecanismo para intentar localizarlo, luego de que el objetivo lograra escapar de un operativo en el estado de Puebla.
Y es que el más reciente intento de aprehensión se remonta al pasado 15 de febrero, cuando fuerzas federales y estatales ejecutaron un cateo en un inmueble ubicado en la localidad de El Paredón, perteneciente al municipio de Chignahuapan, Puebla. Pese al despliegue, El Bukanas no fue encontrado; no obstante, las autoridades lograron asegurar un importante arsenal que incluía armas de fuego, lanzagranadas y diversas dosis de droga, lo que confirmó que el sitio era utilizado para actividades ilícitas.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz ha reactivado la recompensa para dar con el paradero de Roberto N., conocido en el ámbito delictivo como El Bukanas, a quien se señala como un actor clave en la generación de violencia en la región.
De acuerdo con reportes de inteligencia, la influencia de Roberto N. no se limita al estado de Veracruz, sino que se ha extendido hacia Puebla y, recientemente, se le vincula con incursiones en territorio hidalguense, específicamente en las zonas de Tepeapulco y Coatepec. En esta última región, se presume que opera con el respaldo de un individuo apodado El Lupe o Don Lupe, quien presuntamente mantiene vínculos con Juan Lira Maldonado, El Moco.
El historial del presunto delincuente refleja una trayectoria que habría iniciado en corporaciones policiales de Veracruz, para después integrarse a grupos criminales como Los Zetas. Posteriormente, fue enviado a Puebla, donde se le atribuye haber tomado el control de operaciones relacionadas con el robo de hidrocarburo tras la detención de Ángel N., El Lalo.
Desde entonces, su nombre ha figurado en carpetas de investigación por delitos de alto impacto en la zona del Triángulo Rojo y el municipio de Atzitzintla, una región históricamente afectada por el huachicol. Entre las actividades ilícitas que se le imputan destacan secuestro, extorsión, robo de vehículos y asaltos a transporte de carga.
El operativo fallido más reciente contó con la participación de la fiscalía especializada en delitos de alta incidencia, en coordinación con la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Policía Estatal. Ante la capacidad operativa que se le atribuye al objetivo —que en 2018 llevó a la autoridad a elevar la recompensa a cinco millones de pesos—, El Bukanas continúa en la lista de objetivos prioritarios, por lo que las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para aportar cualquier información que contribuya a su localización.
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