Tras las diligencias ministeriales y el reconocimiento oficial, se confirmó que los dos hombres acribillados a balazos la noche del miércoles en el municipio de Tochimilco eran padre e hijo. Ambos se dedicaban al comercio de aguacate y viajaban en una camioneta cargada con esa mercancía cuando fueron atacados a balazos. Por la cantidad de indicios balísticos hallados en el sitio se sabe que les dispararon en al menos 62 ocasiones, y para matarlos se utilizaron tres calibres de armas distintas AR-15 (.223 y 5.56), calibre 9 milímetros y escopeta calibre 12.
Las víctimas fueron identificadas como Timoteo M. S., de 51 años aproximadamente, y su hijo José Eduardo M. V., de 29 años. De acuerdo con la información recabada, los dos hombres viajaban en una camioneta Ford F-150 color rojo, utilizada para el traslado de producto, cuando ocurrió la agresión.
Las investigaciones están a cargo de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos, bajo la carpeta FGEP/CDI/CGEIHD/ATLIXCO-I/000078/2026.
Aunque las autoridades no han emitido una postura definitiva, por la mecánica de los hechos y el número de disparos, el caso es investigado bajo la hipótesis de un ataque directo.
La escena fue ubicada en un paraje carretero de la junta auxiliar de San Antonio Alpanocan. Se trató de un sitio abierto, donde quedaron la camioneta baleada y los cuerpos sin vida.
La ejecución de padre e hijo, ambos conocidos como comerciantes, ha generado consternación entre habitantes de San Antonio Alpanocan, quienes exigen mayor seguridad y resultados en las investigaciones.
El caso se suma a los hechos de violencia registrados recientemente en distintas zonas del estado, donde el uso de armas de alto poder vuelve a encender las alertas.
La Fiscalía General del Estado mantiene abierta la investigación por medio de la Coordinación General Especializado en Investigación de Homicidios Dolosos.
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