En seguimiento de la información:
Lidia Valdivia Juárez, de 25 años, quien había sido reportada como desaparecida desde la madrugada del pasado domingo 18 de enero en el municipio de Acajete, fue localizada con vida y en buen estado de salud este miércoles por la tarde en Tepetixtla, Estado de México, confirmó la Fiscalía General del Estado.
El caso, que había generado una intensa movilización ciudadana y mediática, se esclareció tras las investigaciones ministeriales. Las autoridades determinaron que la mujer no fue privada de la libertad, no estuvo en riesgo ni fue víctima de algún delito, sino que se ausentó por su propia voluntad. Hasta el momento, se desconocen los motivos que la llevaron a simular tanto su desaparición como un supuesto embarazo.
La desaparición de Valdivia Juárez había provocado una fuerte reacción comunitaria. Horas después de ser reportada como desaparecida, familiares y vecinos bloquearon la autopista a la altura de San Jerónimo Ocotitlán para exigir acciones inmediatas. En ese contexto, se difundió que la joven había alertado a su esposo sobre el presunto acoso por parte de individuos en un vehículo y una motocicleta, lo que elevó la preocupación por un posible delito de alto impacto.
Uno de los aspectos que causó mayor conmoción fue la insistencia de la familia en que Lidia se encontraba en etapa de alumbramiento, con un parto programado en un hospital privado para la mañana misma de su desaparición. No obstante, la Fiscalía fue contundente al señalar que no existe evidencia médica de un embarazo reciente, confirmando así versiones que habían comenzado a circular previamente. Se supo además que la mujer es madre de dos hijos y que el anunciado tercer embarazo era completamente falso.
El esposo de Lidia, quien participó en una manifestación frente a la Fiscalía la mañana del jueves, reconoció públicamente el trabajo de las autoridades en las labores de búsqueda. La localización se logró tras cincuenta actos de investigación, que incluyeron entrevistas a familiares y amigos, análisis de registros telefónicos y revisión de grabaciones de videovigilancia.
Con su hallazgo, el caso queda prácticamente esclarecido. Corresponde ahora a la autoridad ministerial determinar si existen responsabilidades legales derivadas de la falsa alarma, la cual movilizó recursos institucionales y generó alarma social en la región.
COMENTARIOS