La riña, presuntamente con arma blanca, ocurrió este lunes. El herido mur¡ó camino al hospital. Autoridades aseguran que el penal opera con normalidad.
Un hombre privado de su libertad perdió la vida este lunes luego de ser lesionado durante una pelea dentro del Centro Penitenciario de Puebla, conocido como Penal de San Miguel, hecho que ya es investigado por la Fiscalía General del Estado para determinar responsabilidades.
Según versiones oficiales, la mañana de este lunes se registró una confrontación violenta entre dos reclusos en el interior del penal. La discusión derivó en una agresión física donde uno de ellos habría utilizado un objeto punzocortante, causándole heridas graves a su contrincante.
Ante el altercado, el personal de seguridad del centro actuó aplicando los protocolos establecidos, con lo que se logró contener el incidente y evitar que se propagara a otras áreas. El interno afectado fue trasladado de emergencia a un hospital para recibir atención médica; sin embargo, falleció durante el traslado debido a la gravedad de sus lesiones.
Las pesquisas iniciales sugieren que el enfrentamiento podría tener su origen en rencillas previas entre facciones delictivas a las que pertenecerían los implicados. Corresponde a la autoridad ministerial precisar las causas exactas y definir los alcances penales del caso.
Tras el deceso, se notificó de inmediato a la Fiscalía, instancia que inició los trámites correspondientes para integrar la investigación, la cual incluye la recolección de testimonios y la realización de peritajes para reconstruir los hechos.
Pese a este episodio de violencia, las autoridades estatales informaron que las actividades en el penal se desarrollan con normalidad y bajo control. Como medida preventiva, se han reforzado los operativos de vigilancia y supervisión dentro del complejo para prevenir nuevos conflictos y mantener la gobernabilidad.
En un comunicado, el Gobierno del Estado reafirmó su compromiso con la protección de los derechos humanos de la población penitenciaria y subrayó que no se tolerará ninguna acción que ponga en riesgo la seguridad o la vida dentro de los centros de reclusión.
Este lamentable suceso vuelve a evidenciar los desafíos de seguridad al interior de las prisiones, donde las pugnas entre grupos pueden desencadenar actos de extrema violencia, aun con medidas de control vigentes. La investigación ministerial será determinante para esclarecer los hechos y evitar la repetición de tales eventos.
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