Un presunto conflicto familiar terminó en tragedia en la comunidad de Ayoxuxtla, perteneciente al municipio de Huehuetlán El Chico, donde un hombre fue asesinado a balazos presuntamente por su propio hermano, quien posteriormente fue detenido por las autoridades.
El crimen ocurrió al interior de un domicilio ubicado entre la calle Ignacio Zaragoza y el Callejón Perdido, sitio hasta donde acudieron policías y paramédicos tras recibir el reporte de una persona lesionada por proyectil de arma de fuego.
Cuando los cuerpos de emergencia arribaron al lugar encontraron a un hombre tirado dentro de la vivienda con heridas de bala. Los paramédicos revisaron al lesionado, pero únicamente pudieron confirmar que ya no contaba con signos vitales.
La víctima fue identificada como Buenaventura E. T., de 37 años de edad.
De acuerdo con los primeros reportes oficiales, familiares y vecinos señalaron como probable responsable del homicidio a Rodrigo E. T., de 19 años, hermano del hoy occiso.
Tras obtener esa información, elementos policiales implementaron un operativo en la zona y lograron ubicar al señalado, quien fue asegurado poco después del crimen y quedó a disposición de las autoridades ministeriales para las investigaciones correspondientes.
La zona fue acordonada para preservar posibles indicios mientras personal de la Fiscalía General del Estado, por medio de agentes de la Coordinación General Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos y Peritos en Criminalística, realizaba las diligencias del levantamiento del cadáver y el inicio de la carpeta de investigación correspondiente.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no habían dado a conocer el móvil del homicidio; sin embargo, versiones preliminares apuntan a que entre ambos hermanos existían diferencias previas, situación que ya es investigada por las autoridades ministeriales.
Vecinos de Ayoxuxtla señalaron que el crimen generó conmoción en la comunidad debido a que los involucrados eran conocidos en la región. Algunos habitantes relataron haber escuchado detonaciones de arma de fuego durante la madrugada, aunque inicialmente pensaron que se trataba de cohetes.
El cuerpo de Buenaventura fue trasladado al anfiteatro para la necrocirugía de rigor, mediante la cual se determinará oficialmente la causa de muerte y el número exacto de lesiones que presentaba.
Mientras tanto, Rodrigo E., cuyo crimen recordó a los lugareños el caso de Caín y Abel, permanecerá bajo investigación en espera de que el Ministerio Público determine su situación jurídica por este homicidio ocurrido en el sur del estado.
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