
Ataque directo desde una moto desata operativo masivo en la zona.
Víctima tenía historial por narcomenudeo; Fiscalía indaga vínculos criminales.
La violencia volvió a golpear de lleno al sur de la capital poblana. Robin Froilán P. P., de 27 años, con historial por delitos contra la salud (narcomenudeo), fue ejecutado a balazos en inmediaciones del fraccionamiento Los Héroes. El ataque —frío, directo y metido de lleno en la lógica de los ajustes de cuentas— ocurrió poco después de las seis de la tarde en la 127 Oriente y 18 A Sur, a unos pasos del paradero de la Ruta 33.
De acuerdo con fuentes policiales, los testigos indicaron que, el ahora occiso descendió de una camioneta de la marca Mitsubishi de color negro, iba acompañado por una mujer. Al descender fue alcanzado por los sicarios que iban en moto. Le dispararon en al menos ocho ocasiones y así es como fue abatido.
La primera alerta llegó al 9-1-1 indicando que un hombre había sido atacado desde una motocicleta y se encontraba gravemente lesionado. Paramédicos arribaron en minutos, pero solo pudieron confirmar la muerte: varios impactos lo dejaron sin oportunidad de sobrevivir.
La escena se llenó rápidamente de unidades de la Policía Municipal, Estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano. El despliegue respondió a la necesidad de asegurar el sitio, proteger los casquillos que quedaron regados sobre el pavimento y evitar la alteración de indicios clave para la investigación. Vecinos, aún con el sobresalto marcado en el rostro, indicaron que el ahora occiso vivía en la zona.
De acuerdo con fuentes policiales, la agresión fue un ataque directo y apunta a un probable ajuste de cuentas entre grupos dedicados al narcomenudeo. Robín Froilán había sido detenido en al menos dos ocasiones por este delito, lo que encendió de inmediato la línea criminal como principal móvil del homicidio.
Peritos en criminalística y agentes de la Coordinación Especializada en Investigación de Homicidios Dolosos de la Fiscalía General del Estado realizaron el levantamiento del cadáver y comenzaron con la indagatoria correspondiente. Parte esencial del trabajo será el análisis de cámaras de videovigilancia para identificar a los asesinos y el vehículo en el que escaparon.
Las autoridades investigan si este crimen pudiera estar relacionado con otros hechos recientes registrados en la capital, en los que el narcomenudeo ha sido un factor común. Mientras tanto, la ejecución de Robin Froilán reafirma un viejo y preocupante diagnóstico: la disputa criminal en Puebla capital no se detiene y sigue cobrando víctimas en plena vía pública.
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